Novena del Padre Kentenich

El lugar donde reposan los restos del P. José Kentenich, Padre y Fundador de la Obra de Schoenstatt se ha convertido en un lugar de oración y de gracias. Peregrinos de todo el mundo lo visitan. Innumerables personas confían en su poder de intercesión. Las muchas peticiones escuchadas confirman la realidad de su ayuda en pequeñas y grandes necesidades de la vida. La presente novena nos posibilitará la vinculación espiritual con su persona.

El P. José Kentenich supo tener una gran sensibilidad para los problemas humanos. Si nos acercamos a él y le confiamos en la oración nuestras penas y problemas, podremos experimentar su auxilio paternal. Si nuestras peticiones no fuesen escuchadas, se trata seguramente de que nuestras necesidades están previstas de otra manera en los planes de amor de Dios. No tendríamos por qué desanimarnos, antes bien, deberíamos aprender a descubrir en la cruz, la misteriosa y sabia manifestación del amor del Padre.

El gran anhelo del P. José Kentenich fue acercar a los hombres a la Santísima Virgen. Su misión podría resumirse en las palabras: “proclamar el misterio de María”. Este misterio se halla íntimamente unido al misterio de Cristo y de la Santísima Trinidad. El rol de María en el plan de salvación es colaborar con Cristo en toda la Obra de la Redención, desde la Anunciación hasta el fin de los tiempos. A través de esta novena entraremos en contacto con María, hablaremos de su persona y de su misión. Nuestra meditación se detendrá en ciertos textos bíblicos marianos, especialmente en aquellos que supieron acompañar el itinerario espiritual del P. José Kentenich. Su recuerdo nos dará muchas sugerencias para la vida y nos conducirá a una oración más personal con Dios.

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